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3 ideas para actuar ante hostilidades verbales

Cómo actuar ante hostilidades verbales

Esta entrada ha sido amablemente escrita por José Alberto Viana, psicólogo y profesor de lengua castellana. Es un apasionado de la educación, la comunicación y las relaciones humanas. Se dedica a diseñar talleres de Habilidades Sociales y de Hablar en Público. Encuéntralo en www.gabineteamas.com.

Todos nos hemos enfrentado a situaciones en las que una persona de nuestro entorno nos ha hecho un comentario hiriente u ofensivo, bien porque en ese momento estaba alterado y no había medido sus palabras, o bien porque pretendía sacarnos de nuestras casillas.

Que un pequeño comentario se vuelva un conflicto dependerá en gran medida de la respuesta que le demos, por lo que te voy a dar algunas pautas para que salgas airoso de este tipo de entuertos.

CÓMO ACTUAR ANTE HOSTILIDADES VERBALES

1. Controla tus emociones

Respira hondo y en silencio. Si te sientes a punto de explotar, abandona el lugar y busca un sitio tranquilo. Cálmate. Una vez hecho esto, reflexiona y hazte la siguiente pregunta: ¿Está fundamentado en algún hecho objetivo lo que dice?

Analiza el comentario en su conjunto. A lo mejor, lo que pretendía esta persona era ayudarte y tú sólo te has quedado con una frase y no con el mensaje específico.

Si por el contrario, lo que te ha dicho es claramente un ataque personal, evita a toda costa que éste mine tu autoestima. Porque la autoestima y la confianza en nosotros mismos es básica para responder a ataques de este tipo de forma asertiva. Si confías en tus cualidades, en tu derecho a ser respetado y a respetar, así como en tu valía como persona, podrás transmitir esas sensaciones a los demás de la manera más adecuada posible.

Y tras calmarte y haberlo sopesado todo…

Si estabas en una reunión con esa persona, vuelve a la sala una vez te hayas calmado, tengas el control de ti mismo y no des muestras externas de incomodidad o nerviosismo. La otra persona no debe percibir que te ha desestabilizado. Debe percibir tu seguridad.

Si ya se ha marchado y volverás a verle al día siguiente, que ni se te ocurra atacarla vía mail ni por teléfono. Si lo haces, puedes decir cosas de las cuales te arrepentirás al día siguiente. Estos temas deben de hablarse a la cara.

¿Qué otras cosas no debes hacer?

Ponerte a gritar también, atacarle y convertir la conversación en una suma de improperios. La conversación debe ser sosegada y sincera. Hablar más alto nunca significa que nos vayan a entender mejor.

2. Expresa lo que sientes de forma adecuada

Este verano tuve un choque con uno de mis mejores amigos, una persona muy afable y generosa, pero a la que a veces “se le cruza el cable” y tiende a atacar y menospreciar a algunas personas para su divertimento. No era su actitud normal hacia mí. Me tomé a broma las primeras frases, pero cuando se volvió insistente creí que debía poner fin al tema, si no quería que las vacaciones acabasen convirtiéndose en un infierno. Me acerqué a él con gesto serio (que no enfadado), le miré a los ojos y le dije en un tono sosegado pero firme:

“Mira, “Pepito”, no me gusta la actitud que estás teniendo conmigo. Normalmente nos llevamos genial. No es propio de ti lo que haces y creo que yo no me merezco este trato y tampoco estoy dispuesto a tolerarlo”

Cuando sea tu turno, señala lo que no te gusta, dando ejemplos concretos que sustenten tu malestar:

“Hace un rato has dicho (…)” | “El otro día hiciste (…)”

Dile cómo corregir esa conducta para el futuro y expresa tus necesidades utilizando siempre la primera persona:

“Me gustaría que…” | “Necesito que…”

Valora lo bien que han ido con él/ella las cosas hasta el momento, una línea positiva que debe ser hoja de ruta de vuestra relación.

Si a vuestro alrededor hay otros compañeros o amigos que puedan hacerle ver a la persona que está en un error, mucho mejor. No es propio de los amigos, pero en algunos contextos como en el entorno laboral el ataque a otra persona no acaba con el agresor, sino que éste se dedica a hablar mal de ti a tus otros compañeros para fomentar un clima irrespirable. Por ello es importantísimo darse a valer desde el primer momento para que los demás sepan que lo que están haciendo te duele y que no quieres que se repita.

3. Escucha

Supón que has sido tú el que ha provocado malestar en la otra persona y ésta a reaccionado explotando contra ti. Lamentablemente no has percibido ninguna conducta errónea por tu parte. Así que debes pedirle a la persona que te indique lo que estás haciendo mal. Para ello:

a) Pídele un momento de calma y que te explique lo que le ha molestado.

“Por favor no me grites. Vamos a hablar del tema de forma tranquila.”

b) Escucha y razona lo que te cuenta. Dile que comprendes lo que siente (ponte en su lugar) y que cambiarás esa actitud. Es preciso que desde ese momento estés más atento a los detalles.

“Es verdad, no había caído; yo también me sentiría molesto.”

c) Pídele que cada vez que hagas algo que le moleste, te lo diga, pero en un tono sosegado y sincero, sin insultos ni gritos. Una buena relación se basa en una buena comunicación.

No olvides enfocar las cosas de forma positiva. Motiva para construir juntos.

RESUMIENDO

  • Estallar contra el otro nunca es la solución: Devolver las hostilidades sólo lleva a más hostilidades. La calma es el principio para construir algo en conjunto.
  • La autoestima es base para responder de forma adecuada: Una persona que cree en sí misma responde con más seguridad y eficacia ante los acontecimientos.
  • Ser asertivo es comunicar de forma clara, sincera y directa lo que sientes.
  • Antes de opinar hay que escuchar: Para llegar a soluciones conjuntas es necesario saber y comprender lo que el otro opina.
  • Un enfoque positivo del problema ayuda a que las partes lo resuelvan con más ilusión y predisposición: Si te dedicas a echar las culpas al otro o a ver sólo dificultades en la relación, acabarás pensando que buscar soluciones es perder el tiempo.
José Alberto Viana

José Alberto Viana

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Interacciones del lector

Comentarios

  1. El artículo es muy bueno, y debe ser muy efectivo si se es capaz de ponerlo en práctica, pero creo que es muy difícil controlarse y mantenerse frío cuando uno está siendo atacado, al menos lo es para mi. De todas formas prometo intentarlo.

    • Es cuestión de aprender a ver las cosas con serenidad y que te afecte solo lo realmente importante; en el intercambio comunicativo se aprende a madurar poco a poco en este aspecto. Todo es cuestión de exponerse, ponte a ello. Muchas gracias por tu opinión, Nina.

  2. Mmmm. …buenísimo el artículo, para mi también es difícil manejar estas situaciones ya que soy poco tolerante,pero lo haré 😉 gracias!

    • Gracias Gesika. Las situaciones de este tipo son difíciles de manejar. Intentar reaccionar con sangre fría es clave para no salir perdiendo.

  3. Hoy me alteré mucho a causa de un comentario hecho por un médico acerca de mi madre de 91 años, de forma poco educada dijo que mi madre era fastidiosa. No pude controlarme, en realidad fui hasta grosera, hice un show y mi Tensión Arterial subió a 180… estaba en un ancianato y hube de recibir medicamento. Esto no me pasaba desde hace años. Hasta hace unos años no he sabido controlarme y exploto. Como hago para no repetir este patrón que traigo desde mi juventud… ??

    • Gracias Enriqueta. Esto escapa mi conocimiento y probablemente tendrías que consultar un psicólogo o alguien experto en Programación Neurolingüística. Ánimos.

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