Técnicas de comunicación asertiva y test de asertividad

comunicación asertiva

En este vídeo te voy a hablar sobre comunicación asertiva y cómo comunicarte con asertividad, en el trabajo y en la vida, para ganarte el respeto de las personas, llegar a mejores acuerdos y convertirte en una persona más popular.

En la última parte del vídeo vamos a hacer un test de asertividad, para ver cuán asertivo o asertiva eres 😉

La comunicación juega un papel importante en hacer que tu lugar de trabajo no solo sea efectivo, sino también un espacio agradable. Ocurre lo mismo en las relaciones sociales e interacciones con otras personas; en función de cómo te comuniques, construirás o destruirás las relaciones

La buena comunicación puede ayudarnos a generar confianza, a resolver diferencias y a crear un ambiente de respeto que promueva la resolución de problemas y construya relaciones. 

¿Y, desde esta perspectiva, qué significa buena comunicación? 

Asertividad.

Según Wikipedia, la asertividad es una forma de comportamiento caracterizada por afirmar la posición de uno sin ser agresivo, dominante o negando los derechos de otro y, al mismo tiempo, sin permitir de forma sumisa que otro ignore o niegue tus propios derechos.

Ventajas de la comunicación asertiva

  1. Te facilita ganarte el respeto de las personas porque, al comunicarte de manera asertiva, defiendes tus derechos y estableces tus propios límites.
  2. Te ayuda a controlar tus emociones porque hablas de ellas abiertamente.
  3. Te da la confianza para pedir lo que quieres porque te das cuenta del valor detrás de hacerlo.

Es comunicación carismática porque te muestra como una persona segura y cercana a la vez.

Para que me entiendas, vamos a verlo con un ejemplo divertido…

Una parábola sobre asertividad

Era un soleado día de primavera. Pepe, el perro, caminaba alegremente por la calle cuando de repente, al pasar frente a una casa, se le enfrentó un gran perro negro que comenzó a ladrar furioso desde el otro lado de la verja.

parabola asertividad“¿Pero qué haces?”, preguntó Pepe.

  • “¡Estoy protegiendo esta casa!”, contestó el gran perro negro.
  • “¿Y por qué me ladras, si yo no he hecho nada?”, preguntó Pepe.
  • “Porque eres una amenaza. Todo el que pasa frente a la casa es un posible ladrón y prefiero no correr el riesgo, así que le ladro a todo el mundo.”

Incrédulo, Pepe se encogió de hombros y se fue, pensando en toda la energía que ese gran perro negro estaba desperdiciando innecesariamente.

A la mañana siguiente volvió a pasar frente a la misma casa preparado para el ladrido, pero para su sorpresa, se encontró con un segundo perro que parecía más un peluche que un animal de verdad.

  • “¿Qué le pasó al gran perro negro?”, preguntó Pepe.
  • “Fastidiaba mucho a los dueños con tanto ladrido, así que lo regalaron y lo cambiaron por mí.” Contestó el peluche.
  • “Tú no tienes pinta de asustar…” observó Pepe.
  • “No. Conmigo no tienes que preocuparte. No me enfado nunca.”
  • “¿Y qué harías si alguien tratase de entrar a robar?”, preguntó Pepe.
  • “¿Por qué intentaría alguien robarme algo a mí? Soy tan cariñoso que nadie se atrevería a aprovecharse de mí.”

Flipando, Pepe se encogió de hombros y se fue, esperando que al peluche no le pasara nada.

Al día siguiente volvió a pasar frente a la misma casa y lo recibió un tercer perro.

  • “¿Qué le pasó al peluche?”, preguntó Pepe.
  • “Anoche se metieron unos intrusos a la casa y lo único que hizo fue acostarse patas arriba para que le rascaran la barriga. Evidentemente, se llevaron todo lo que había dentro.” Contestó el tercer perro.
  • “¿Entonces cuál es tu estrategia para proteger este lugar?” volvió a preguntar Pepe.
  • “He aprendido que no todo el mundo es una amenaza, por lo que no tiene sentido ladrarle a cada persona que pase. También he aprendido que ser encantador y buena persona (o buen perro) tampoco funciona siempre, ya que no todo el mundo tiene buenas intenciones. La gente sabrá siempre que estoy aquí y no tengo que gritar para que se me escuche ni hacerle la pelota a nadie para caer bien. Basta con que esté calmado y me comunique de manera clara para que no haya malas interpretaciones.”

Los tres estilos de comunicación

Esta historia muestra los tres grandes estilos de comunicación: agresivo, pasivo y asertivo.

Comunicación agresiva

Quien usa el estilo agresivo busca imponer su criterio, dando la impresión de que no le importan las necesidades de su interlocutor. Puede resultar amenazador o intimidante, y esto produce rechazo.

Imagina que estás en una entrevista de trabajo y la entrevistadora te pregunta:

Pregunta: “¿Por qué consideras que eres el candidato adecuado para el puesto?”

estilo agresivo de comunicación

Una respuesta con estilo agresivo sería: “Porque sí”.

La comunicación agresiva produce rechazo, haciendo que tu interlocutor se sienta mal en tu presencia y quiera dejar de interactuar contigo. A veces, para siempre…

Comunicación pasiva

Quien usa el Estilo Pasivo antepone las necesidades de los demás a las suyas, evitando el conflicto a toda costa y mostrándose dudoso de lo que dice.

En la misma entrevista de trabajo, ante la pregunta de por qué te consideras el candidato ideal, una respuesta con estilo pasivo sería algo así como esto: 

estilo pasivo de comunicación

“Bueno, no sé, creo que puedo hacer un buen trabajo…”

La comunicación con estilo pasivo transmite inseguridad, poca credibilidad y dificulta que los demás te respeten o confíen en ti.

Comunicación asertiva

Finalmente, quien usa un estilo asertivo comunica desde una posición segura y humilde a la vez. Plantea con claridad sus opiniones, teniendo en cuenta tanto sus propias necesidades como las de los demás.

Ante la misma pregunta, en la entrevista de trabajo, una respuesta asertiva podría ser la siguiente:

estilo asertivo de comunicación

“Me considero un candidato adecuado para el puesto ya que, por mi experiencia laboral y académica, cumplo con todos los requisitos para el puesto. Aunque, diría que soy buen encaje, especialmente, porque comparto los valores de honestidad, implicación y entusiasmo que promueve la empresa”.

El problema con estos estilos de comunicación es que no se enseñan en la escuela, en la universidad y, prácticamente, en ninguna parte… Tienes que buscarte la vida para descubrirlos.

Por esta razón, bailamos entre los estilos agresivo y pasivo sin darnos cuenta, usando uno cuando queremos mostrar que sabemos de lo que hablamos y otro cuando no nos sentimos del todo seguros.

Pero el estilo de comunicación asertivo es el que refuerza las relaciones profesionales y personales, y consigue resultados positivos. Es por tanto el más útil para generar un ambiente colaborativo.

6 claves para comunicarte de manera asertiva

Ahora bien, ¿cómo puedes comenzar a comunicarte de manera más asertiva?

1) Ten claro lo que quieres conseguir en tus interacciones para poder ir al grano más rápidamente, hablando con claridad.

No tener claridad de objetivo, hace que des vueltas y vueltas, no se te entienda y transmitas poca credibilidad.

2) Usa un lenguaje subjetivo. Sobre todo cuando quieras algo de la otra persona. Evita imponerte con frases como “tienes que bajarme el precio…” y en su lugar, usa un lenguaje más amable como “me vendría bien un descuento porque no puedo pagar ese precio”.

3) Usa la primera persona del singular. Sobre todo cuando trates temas conflictivos, evita señalar diciendo “tú has hecho”, “tú tal cosa”, “tú tal otra” y, en su lugar, muestra abiertamente tus propias opiniones e ideas, emociones, y sentimientos, diciendo “yo opino”, “yo creo”, “yo deseo”.

4) Habla desde los hechos, no desde las opiniones. También cuando se trate de una situación conflictiva en la que tengas que llamar la atención de la otra persona, céntrate en la acción y no en lo que opinas de la persona. Decir “eres un mentiroso”, será recibido mucho peor que decir “me has mentido”.

5) Pon en valor tu mensaje. Cuando estés convencido de tus ideas, evita decir cosas como “esto te parecerá una idiotez” o “lo que voy a decir puede que sea una locura” porque restan validez a lo que dices. En cambio, di lo que tengas que decir de manera franca, clara y sincera.

6) Recuerda las necesidades de los demás. No olvides nunca que los demás también tienen necesidades y que cuando ambos ganan la relación se refuerza.

Teniendo todo esto en cuenta, vamos con el test.

Test de asertividad

Te voy a plantear varias situaciones a ver si la respuesta es agresiva, pasiva o asertiva. Por cada respuesta correcta, anótate un punto. A ver cuántos puntos obtienes.

Situación 1:

El camarero del bar te sirve la bebida equivocada.

Tú le dices: “¿Cómo llamas a esto? Te pedí un vino blanco, no un tinto. A ver si te pones las pilas, tío.”

¿Agresivo, pasivo o asertivo?

Agresivo en toda regla. No le pega, porque no es legal…

Decir lo mismo pero de manera asertiva sería algo así como: “Disculpa, te había pedido vino blanco. ¿Me lo cambias, por favor?”

Situación 2:

Compartes despacho con un nuevo compañero que fuma a tu lado y esto te disgusta mucho.

Tú le dices: “¡Wao, vaya migraña! El ambiente con humo no me sienta nada bien.”

¿Agresivo, pasivo o asertivo?

Pasivo absoluto. Es como si fuese el rey y tú su súbdito.

Para abordar esta situación de manera asertiva, podrías decir algo así como: “Perdona, pero no está permitido fumar en el interior y a mí me hace daño. ¿Podrías fumar fuera, por favor?”.

Aunque ojo: ten cuidado. Porque una persona que se enciende un cigarrillo en el interior, sabiendo que no está permitido, puede que no le importe pegarte un guantazo.

Situación 3: 

Te han hecho la evaluación de desempeño trimestral y no estás de acuerdo con los resultados.

Tú dices: “Me gustaría hablar sobre los resultados de mi evaluación. ¿Podríamos vernos la semana próxima para comentarlos, por favor?”

¿Agresivo, pasivo o asertivo?

Asertivo. Sí, porque habla de tus necesidades y puntos de vista, pero pregunta de manera educada si es posible que nos veamos para comentar, sin dar por sentado que la culpa es de la otra persona.

Situación 4: 

Estás esperando para pagar en la tienda y las dos personas en caja están hablando entre ellas, al parecer ignorándote.

Tú dices: “¿Me vas a atender o qué?”

¿Agresivo, pasivo o asertivo?

Agresivo. Estás mostrando claramente tu malestar de una manera amenazadora.

Hasta ahora, ¿cuántos puntos tienes acumulados? Por favor dímelo en los comentarios.

Última situación:

Tu jefa espera que aceptes más carga de trabajo pero con el que tienes ya no das abasto.

Aquí te pregunto yo: ¿qué le dirías de manera asertiva, sabiendo que, si intentas hacer ambos trabajos, no entregarás bien o a tiempo ninguno de los dos?

Comunicar de manera asertiva te ayudará a todos los niveles. Sigue estos principios y construirás relaciones personales y profesionales sólidas.

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