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3 secretos para caer bien y conseguir lo que quieras

caer bien

¿Has asistido alguna vez a una charla en la que el ponente no ha conectado contigo? ¿Has estado en conversaciones con otras personas que, por alguna razón, no te han resultado agradables? ¿Te has visto tú en la situación de no lograr caer bien a las personas con las que interactúas?

Si tu respuesta a estas tres preguntas ha sido afirmativa, me jugaría el pellejo a que lo que sea que hayas intentado lograr o haya intentado lograr la persona en cuestión, se ha quedado a medio camino. No ha habido final feliz.

El ponente no ha conseguido que el público se enterara de su mensaje. Esa otra persona no te ha persuadido para iniciar una colaboración. Una vez más, no has logrado motivar a tu equipo. Y puede que te preguntes, ¿por qué?

La clave Nº1 para conectar con el público

Caer bien es importante. Por pura cuestión de sentido común, caer bien es una cualidad que poseen algunas personas que les permite gustar más que las personas que caen mal. Lógica aplastante, ¿no? Es una habilidad social que ayuda a ganar el favor de los demás.

El lunes pasado estuve cenando con mi padrino, Checho. Actor, cantante, presentador de televisión en Santo Domingo, tiene décadas de experiencia frente al público. Hace poco tiempo se inició en el mundo de la formación donde yo le saco un poco de ventaja y me preguntó:

“¿Qué hace que algunas personas conecten con el público más que otras?” tweet

Tras darle algunas vueltas al tema, se me encendió la bombilla imaginaria y encontré la respuesta en el carácter dominicano.

Caer bien sin mirar a quien

Llevo 11 años viviendo en España. La fuerza del tiempo me ha españolizado, descafeinando mi calidad de dominicano.

Uno de los activos más importantes de este país que, junto a sus playas lo hace un foco turístico tan importante, es el trato de la gente. Es gente cercana, gente amable, gente humilde. Es gente que logra caer bien muy fácilmente.

Andando por cualquier parte del país, la más mínima interacción con el ciudadano de a pie conseguirá frases de este estilo:

  • “¿Cómo tamo mi hermano?”: Al saludarte, sin conocerte de nada.
  • “A la orden Doctor”: Queriendo decir “de nada”, y sin que seas doctor. De hecho, “doctor” puede variar a “ingeniero, comandante, príncipe, canciller” y cualquier otro título distinguido.
  • “Mami, te voy a hacer un monumento”: Al lanzar un piropo a una chica que pasa. Se podría filosofar sobre si esto gusta o no, pero cuando ves que la chica sonríe como reacción al piropo, muy ofendida no está.

Caer bien es condición para generar confianza

Según Karen Anderson, escritora en Forbes, caer bien ayuda a generar confianza. Es un rasgo humano de muestra de calidez que le permite a la otra persona sentirse a gusto con uno antes de iniciar cualquier tipo de transacción. Es una dinámica fundamental antes de entrar en materia y mostrar nuestras competencias.

De ahí que las reuniones de trabajo comiencen con un breve resumen de la meteorología, del resultado del partido de fútbol o haciendo un comentario sobre la foto que hay sobre el escritorio.

De ahí también que Dale Carnegie dijera en su famoso libro “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” que una de las claves para persuadir a los demás es lograr que digan que “sí” dos veces al inicio de la conversación.

Rompe el hielo, distiende el ambiente, engrasa la maquinaria social.

En este artículo de la revista online Entrepreneur sobre los 13 hábitos de la gente que cae excepcionalmente bien, Travis Bradberry afirma que la gente que cae bien promueve la armonía en el lugar de trabajo y saca lo mejor de los demás.

En vista de esto, ¿puede que la clave de conectar con el público cuando hacemos presentaciones, impartimos formación o dirigimos una reunión sea exactamente eso? ¿Caer bien? De manera simplista sí, pero tiene truco.

Caer mal es fácil

El problema es que caer mal es fácil. Si no tenemos cuidado con cómo nos comportamos cuando estamos frente a otras personas, lo último que conseguiremos será llevarlas a nuestro terreno y alcanzar eso que buscamos. Porque te recuerdo, toda interacción tiene un objetivo asociado a ésta, ya sea profesional o social. Y si no hay alineación entre las partes, alcanzar ese objetivo se complica.

Lo más fácil para no caer bien es ponerse a uno mismo en primer lugar, como protagonista, olvidándonos de aquellos con quienes interactuamos. Ir de vedette por la vida deriva entre otras cosas en:

  • No parar de hablar para acaparar toda la atención
  • Callar para pensar en la siguiente frase en lugar de para escuchar
  • Presumir de nuestras propias cualidades
  • Hacernos los graciosos

Y claro, igual que ser fumador pasivo donde morimos lentamente por culpa de otra persona, este tipo de comportamiento no le mola a nadie.

Caer bien tiene método

Y no, caer bien no trata sólo de hacer lo contrario. Si lo haces, te felicito, tienes ya un buen terreno ganado. Pero queda camino por recorrer.

Contestando a la pregunta de Checho, he identificado tres cualidades que te ayudarán a caer bien cuando hables en público y, en general, cuando te relaciones con personas que no te conozcan o que te conozcan poco.

1. FAMILIARIDAD

“La manera de caer bien a alguien casi de inmediato es encontrar algo en común con esa persona” – Karen Anderson, Forbes tweet

Nos cae bien la gente que es como nosotros. Por eso somos amigos de nuestros amigos. Ya se trate del colegio, de las aficiones o incluso de una tragedia, tener cosas en común con otras personas nos une.

Encontrar puntos en común con tus interlocutores y hacerlos explícitos te une a ellos. Genera un nivel de complicidad imposible de igualar sólo ofreciendo datos.

Pero además, comportarte como si conversaras con un amigo (haciendo como si su abuela estuviera cerca, para evitar decir improperios) distiende el ambiente y genera una dinámica de cercanía.

2. INTERÉS

Pero no hablo de tu propio interés. Me refiero a un interés genuino por la otra persona.

Lo primero que pasa por la mente de cualquier público cuando se sienta a escuchar a alguien hablar es “¿qué voy a ganar yo escuchándole?”

Interesarte genuinamente por aportar valor a quien te escucha, poniéndole en primer lugar, le hace entender que su tiempo contigo será bien aprovechado.

Hace que desde el momento en el que planificas lo que vas a decir, decidas hablarle sobre sus necesidades y ofrecerle beneficios claros, y no iniciar la conversación hablando de ti y de tu libro.

Pero justo en el momento de la verdad, ese interés genuino por los demás demuestra en tu manera de comportarte que te importan y que quieres que ganen algo por el hecho de escucharte. Eso se percibe, se agradece y se recompensa con atención.

3. ENTUSIASMO

¿Te has fijado en que hay personas que viven tanto las cosas que basta estar un minuto con ellas para que te convenzan? Sin darte cuenta, accedes a salir de fiesta, a reservar unas vacaciones o a asociarte en un mismo proyecto.

Están tan convencidas de sus ideas y las viven con tal intensidad que basta con escucharles un momento para terminar convencidos también.

El entusiasmo es pasión en movimiento. Y la pasión es contagiosa y uno de los detonantes de la persuasión. La gente entusiasta emite energía positiva, sonríe frecuentemente y desprende una fuerza tal que es capaz de mover cualquier cosa.

Emilio Duró es un clarísimo ejemplo de cómo el entusiasmo engancha. Puedes verlo en esta charla sobre la felicidad.

Tratar con personas es un gran reto

He oído varias veces que lo más difícil en la vida es tratar con personas. Desde luego no es lo más sencillo del mundo. Pero con ganas de hacerlo bien y un mapa de ruta para no perderse en el camino, no tiene por qué ser tan complicado.

Al fin y al cabo, todos queremos “algo”. Y si sabes qué es ese “algo” que busca tu interlocutor, la tarea se simplifica.

Haz todo lo que esté en tus manos por caer bien y hazlo coincidir con ese “algo”. Serás imparable y tus presentaciones e interacciones tendrán todo el éxito que te propongas.

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Imagen original de Héctor Piñera.

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Interacciones del lector

Comentarios

  1. Gracias desde Brasil. Infelizmente não sei falar 9escrever) em espanhol, embora leia sem dificuldade. Gostaria muito de manter contato pois sou admirador de seus textos e vídeos. No Brasil sou professor de Falar em Público e utilizo o teatro para educar coraporalidade, emocionalidade e linguagem. Meu sitio é http://www.teatres.com.br. E meu projeto musical é http://www.mauaivitoria.com. Grande abraço e sempre felicidade.

  2. Comenzar con un “gracias” es poco. Realmente he tenido el privilegio de reconocerme en vuestras presentaciones y contenidos. Es tan simple comprender lo que enseñas, que hasta mis estudiantes han podido reconocer lo importante de tu mensaje para su propia preparación.
    Saludos cordiales…. Javier.

    PD: ¡muy agradecido!.

  3. Hola!! Me encanta tu blog! 🙂 He tenido que dar varias charlas en público y para la última leí el blog casi entero y te confieso que me encanta!!! La próxima vez que vengas a RD deberías dar un taller. Avisame para organizar algo.

    • Mil gracias por el cumplido Susana. Estuve en RD la semana pasada y tenía un curso organizado, pero tuve que cancelarlo por problemas de voz. Ha habido muy buena acogida y la gente se ha quedado con ganas, por lo que seguro haremos uno más adelante.

  4. Hola Sebastián gracias por publicar, estos artículos muy interesantes que nos ayudan en el arte de la expresión oral. Te quiero pedir un favor fíjate que en esta semana me toca dar las palabras de apertura de un seminario prácticamente me tocara ejercer como maestro de ceremonia que consejos me puedes dar. Te lo agradezco Dios te bendiga y te ayude a seguir con tus proyectos.

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