Saltar enlaces

Cómo estructurar una presentación en cinco partes

En más de una ocasión me he visto en llamadas o visitas comerciales en las que, por no haberme preparado de forma adecuada, no he logrado transmitir correctamente los beneficios de mi producto en función del interés de mi interlocutor. En otras, he presentado información a mis jefes o compañeros de trabajo sin lograr hacerles entender la importancia de mi mensaje por estar éste diluido entre información irrelevante o poco organizada. Todo por no saber cómo estructurar un discurso ni la importancia de una correcta preparación previa.

Max Atkinson, investigador, consultor y blogger dice que la estructura es la guía que permite a la audiencia saber qué esperar de la charla, a dónde tiene que ir ésta y (muy importante) cuándo se estima que termine. Es más fácil digerir una presentación si se tiene una idea clara desde el principio sobre qué va a cubrir y en qué orden lo hará. Para ello, sugiere lo siguiente:

Estructura de una presentación en cinco partes

1. Preintroducción

Al iniciar una ponencia, es común que no todos los miembros del público estén atentos. Por ello, no conviene ir directamente al grano, ni siquiera detallar el índice de contenidos porque muchos no se enterarán de nada. Asimismo, si la situación lo permite, es mejor evitar iniciar con formalidades (saludos, agradecimientos, currículum) porque corremos el riesgo de perder a los pocos que sí están atentos.

En este momento, lo recomendable es abrir con algo que capte fácilmente la atención y predisponga a escuchar lo que sigue, que es donde está la “chicha”, el contenido. Citas, preguntas retóricas, historias, datos sorprendentes o controvertidos, o incluso la conclusión misma de la presentación, son algunos de los recursos de los que podemos ayudarnos para comenzar con fuerza. Más sobre cómo iniciar un discurso aquí.

2. Introducción

En este punto ya deberíamos tener la atención del público. El gesto de agradecimiento y el “hola, qué tal” entran mejor aquí que en la preitroducción. Aun así, mejor no enrollarse demasiado para evitar echar a perder lo logrado al inicio. En determinados eventos, puede que en este punto ya nos hayan presentado debidamente. De lo contrario, una breve anécdota que, con información relevante, demuestre que tenemos derecho a hablar sobre el tema, servirá para afianzar nuestra credibilidad.

No obstante, la verdadera razón de esta parte es indicar al quienes escuchan el esquema secuencial de la charla. Esto les permitirá hacerse una idea de qué esperar y en qué orden, así como de llevar un control (consciente o inconsciente) del tiempo. La incertidumbre sobre la estructura puede causar impaciencia, sobre todo cuando la audiencia siente que el ponente comienza a alargarse más de la cuenta.

3. Cuerpo

Es la parte más larga de la charla y, en realidad, aquélla a la que la audiencia ha venido a escuchar. Brent Kerrigan dice que, lo más importante de la estructura de un discurso es un mensaje contundente; aquello que queremos que el público recuerde. Éste debe estar acompañado de secciones de apoyo. Se recomienda no pasar de tres o cuatro, ya que más de cuatro pueden suponer un reto a la capacidad de retención de nuestro público.

Si cada una de estas secciones es considerablemente larga, pueden tratarse como mini discursos, cada uno con introducción y conclusión. También, para facilitar la escucha, es recomendable planificar bien las transiciones entre un tema y otro, entrelazando la conclusión de uno con la introducción del siguiente.

4. Resumen

Dicen en el mundo de las presentaciones (con mayor o menor razón) “diles lo que vas a contarles, cuéntaselo y diles lo que les has contado”. La primera parte sienta las bases de lo que se tratará. La segunda es la razón de ser de la ponencia. La tercera, o resumen de lo que se ha contado, busca dejar un recordatorio de los puntos clave que se han tratado. Esto permite al público refrescar las secciones iniciales y llevarse consigo lo fundamental de la ponencia.

Éste es un buen momento para invitar al diálogo y contestar cualquier pregunta que pueda surgir.

5. Conclusión

La gente se queda con lo último que escucha, por ello, es recomendable recordar de algún modo en la conclusión el mensaje principal de la charla. También es buen momento para llamar a la acción, dando pautas a quienes nos escuchan de qué hacer con nuestro mensaje.

Y como esto será lo último que escucharán de nosotros (ya que las preguntas se contestaron con anterioridad), lo suyo es cerrar de manera memorable, siempre intentando entrelazar la conclusión con aquello con lo que iniciamos la presentación.

Mucha gente peca de no preparar sus ponencias de forma consciente y exhaustiva, apoyándose en el hecho de tener mucha experiencia y, en consecuencia de conocer muy bien el tema en cuestión. Pero hay una gran diferencia entre conocer bien el tema y tener claro qué decir al respecto y por qué.

Sin una estructura clara y bien planificada, las presentaciones, las charlas y los discursos lograrán, en el mejor de los casos, entretener, pero nunca vender la idea y conseguir el cambio en el público que el ponente pretende. Porque de eso tratan las ponencias: de vender ideas y de guiar hacia el cambio.

Referencia: “Speech-making and Presentation Made Easy – Seven essential steps to success” de Max Atkinson, ediciones Vermillion.

Imagen de iStockphoto

¿Te gustó el artículo?

Suscríbete a mi newsletter y comienza a transmitir seguridad, a comunicar con pasión y a construir tu futuro.

Sin historias. Sólo contenido de valor.

Interacciones del lector

Comentarios

  1. Sebastián,

    Personalmente no me gusta dar un índice de lo que les voy a contar. Sólo les cuento cuál va a ser el destino de la presentación. A donde quiero hacerles llegar. Eso ya es suficiente para que ellos puedan valorar si lo que les cuento les acerca o no al objetivo. Mi misión es conseguir que el trayecto sea lo más cómodo y agradable posible.

    Coincido en el resto, aunque no me gusta demasiado ponerle partes. Senzillamente intento que esos 5 elementos que has comentado aparezcan en mi presentación por ese orden y de forma fluida, pero que las partes no se diferencien entre sí.

    • Hola Roger y gracias por tu comentario. Como con todo, esto tiene sus matices. Según lo interpreto (y he hecho en ocasiones) yo, no se trata de mencionar hasta el último detalle de los sub-temas a tratar en el índice de contenidos, aunque sí de ofrecer una guía que les permite saber por dónde tirará la charla. Esto cobra mayor importancia mientras más larga sea la ponencia. Cuando hablamos menos de 20 minutos, es posible mantener al público en vilo sin haberle planteado un esquema previo. Más de ahí, puede resultar complicado. Pero por supuesto, a cada quien lo que le funcione mejor.

  2. La verdad te agradezco mucho Sebastián, ya que tu consejo, me sirve de mucho, debido a que de costumbre desde la primaria he tenido que lidiar con las mismas presentaciones y en muchas ocasiones se me ha sido aburrido, el de saludar a todos.. y a muchos les aburre el hablar de los presentes.. ahora. tengo una nueva técnica para defender mi trabajo y es muy interesante…Gracias

  3. Acabo de inciar en una empresa de Network Marketing, estoy preparando mi presentación, espero terminarla hoy, y al ver tan buenos comentarios quisiera pedirles algún tip, muchas gracias!

    • Hola Gianfranco. Gracias por tu mensaje. En mi canal de Youtube y en los artículos de este blog encontrarás vídeos con consejos prácticos que te ayudarán a mejorar tus presentaciones rápidamente.

  4. Hola, me acabo de unir a una compañía de Network Marketing, vi sus comentarios y me llama mucho la atención de la gran ayuda que podrían darme si me dan algún tip, consejo o sugerencia para mi presentación, muchas gracias!

Trackbacks

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *