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Cómo presentar proyectos universitarios: Entrevista a Mario De Vicente

Mario De Vicente

En esta segunda entrevista traigo a mi amigo Mario De Vicente, Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid, EMBA de IESE, especialista en desarrollo de redes de distribución de carburantes y profesor asociado de economía en la Universidad Carlos III.

7 preguntas a Mario de Vicente

1. ¿En qué suelen pecar los estudiantes a la hora de presentar proyectos universitarios?

En mi experiencia suelen incurrir en varios errores.

  • Selección del Topic que mayor interés pueda tener para la audiencia.
  • Enfoque previo.
  • No conectar con el público.
  • Trabajo en equipo.
  • Nervios, stress a hablar en público.

(Más sobre estos cinco puntos en el artículo “5 errores al presentar un proyecto universitario“.)

2. ¿Cuál suele ser el punto más fuerte?

Sin duda el manejo de las herramientas informáticas y la capacidad para recabar información. Hoy en día los estudiantes están mucho más al tanto, en general, de lo que sucede en cualquier parte del mundo. A eso se une que Internet facilita acceso ilimitado a toda la información específica que se pueda desear a la hora de preparar un trabajo de nivel. El manejo que del paquete Office tienen los alumnos actuales facilita también la realización del trabajo así como la presentación del mismo. Eso por no mencionar el ahorro de tiempo que se logra. Otro punto en el que suelen tener una ventaja con respecto a épocas pasadas es el mejor manejo de un segundo idioma, por lo general el inglés, lo cual facilita la comprensión de las lecturas para realizar los trabajos, mayoritariamente en este idioma. En el caso de mi grupo de clase más aún puesto que es el bilingüe, pero en general se ha mejorado mucho a nivel de idiomas.

3. ¿Qué tendría que tener siempre en cuenta un estudiante al preparar su presentación de fin de curso?

a) Planificar bien un esquema de partida.

b) Darle forma asegurándose de que tiene sentido, que existe un hilo conductor en la exposición. Si lo tiene primero para él/ella, luego lo tendrá para su público.

c) Enganchar con una buena introducción en la que se deje claro cuáles son los objetivos de la presentación. Mantener la atención ganada durante dicha introducción a lo largo de toda la presentación y por último cerrar la presentación remarcando en las conclusiones las ideas básicas que desee que el público se lleve consigo.

d) Todo ello asegurándose de cuadrarlo en el plazo de tiempo de que disponga para realizar la presentación.

La presentación será sin duda la consecuencia del trabajo previo y de la práctica, de mucha práctica.

4. Como profesor, ¿cuál es el mayor reto a la hora de dar clases?

En mi caso, como profesor asociado, compaginar la docencia con mi actividad profesional. Esta circunstancia resta tiempo para la preparación de las clases, vital incluso a pesar de los años de experiencia. Cada año intento mejorar algo respecto al año anterior, darle más sentido a la forma de contar cada capítulo y cada modelo que estudiamos. Tener poco tiempo limita la capacidad para introducir nuevas mejoras, al menos tantas como me gustaría.

Otro reto es hacer participar a los alumnos en los debates. Existen profesores que por defecto prefieren soltar un discurso y evitan la participación. En mi caso me gusta justo lo contrario, que haya participación. Esto obliga a llevar las clases mejor preparadas y a prever cualquier salida. Pero por otra parte hace que cada clase sea mucho más rica. Para ello empiezo cada año pidiendo a los alumnos que escriban sus nombres en una hoja de papel para que pueda dirigirme a ellos por su nombre. Desde el principio les invito a que pierdan el miedo a equivocarse. Además son alumnos de último año de carrera, ya tienen una idea bien formada de los principios económicos. Sus comentarios y  puntos de vista enriquecen al resto de la clase, yo incluido.

Por último otro reto para mi es impartir las clases en un idioma que no es mi lengua materna. Actualmente imparto la asignatura en inglés. Obviamente me resulta más difícil que en español. Este hecho me obliga a llevar preparada cada clase, tener claro lo que deseo ver en el día.

5. ¿Qué herramientas utilizas para captar y mantener su atención?

Cada persona debe sentirse cómodo a su manera. En mi caso, romper el hielo. Enganchar con ellos. Ser más cercano. Eso no implica una pérdida de la autoridad o el respeto, en absoluto. Se puede bromear cuando toca y ponerse serio cuando también proceda. Aunque todo ello no sirve de nada si uno no domina la materia y logra hacerla interesante para los alumnos. En mi caso son estudiantes de último año de universidad. En ocasiones estudiantes de master. Edades entre los 21 y los 25. De muy diversas nacionalidades. Si no les demuestras con hechos lo que les estás contando en la pizarra, no se callan. En especial alumnos de alguna nacionalidad: levantan la mano y cuestionan cualquier tesis que se les exponga, lo cual es sin duda de agradecer. Te obliga a estar a la altura.

Otro elemento que sin duda contribuye a captar su atención es elevar el nivel de exigencia. Eso les obliga sin duda a dar lo mejor de ellos. Se observa muy bien a medida que avanzan las presentaciones. Al finalizar cada una de ellas abrimos un debate y se comenta la misma. Además, les suelo dar feedback sobre la forma en que han presentado. Ha habido años en los que incluso he grabado sus presentaciones y se las he dado en un DVD. Todo esto hace que las presentaciones, a medida que van pasando las semanas, vayan subiendo el nivel. Al final las presentaciones suelen ser de muy alto nivel. Los primeros inevitablemente pagan la novatada, aunque en ocasiones sorprenden por su profesionalidad.

6. ¿Cuál opinas es el método más adecuado para reconducir comentarios suyos que quitan el foco del tema y los revolucionan?

No hay que hacer sangre si un comentario no es correcto. Sencillamente pregunto por una segunda opinión o sigo la ronda y elijo entre las manos alzadas. Normalmente siempre hay alguien con una respuesta más acertada o que se acerca hacia donde yo quiero conducir la clase. En ese mismo momento, si aun así hace falta alguna aclaración, se puede hacer una mención al alumno que inicialmente erró en su hipótesis, pero si como he dicho anteriormente, se busca la participación, no debe hacerse leña del árbol caído.

En mis clases no se evalúa la participación en clase. No es obligatoria y no se puntúa. Quiero decir con esto que suele participar quien quiere, y no quien está obligado a hacerse oír, como ocurre en muchos de los programas ejecutivos de los principales masters. En estos casos conviene, por parte del profesor, hacerse valer y conseguir que los alumnos se piensen mucho abrir la boca. Se busca asegurarse comentarios de nivel. Sólo en esos casos un profesor podría ser más duro con un comentario flojo de un alumno con el fin de elevar el nivel de las intervenciones por el bien del grupo, pero en mis clases no se da esta circunstancia. Ellos saben que no se les evalúa así, con lo que únicamente se conseguiría que nadie se atreviera a hablar. Se trata más bien de lograr que se interesen.

7. ¿Algo más que te gustaría añadir?  

Parece mentira pero aún hoy en día existe una gran carencia en la educación universitaria en lo que a hablar en público y presentar se refiere. Pensaba que esto era algo que se había mejorado desde mi época universitaria, pero al haber vuelto a la universidad, ahora como profesor, he descubierto que sigue siendo un punto débil en la formación de los estudiantes. Cuando por el contrario debería ser algo a lo que debería darse una importancia capital, habida cuenta de la repercusión que tendrá en sus primeros trabajos o e incluso en sus probabilidades de éxito para conseguir el primer empleo en una entrevista de trabajo. Por eso procuro darles feedback después de las presentaciones sobre cómo deberían mejorar. Qué errores deberían evitar cometer al hablar en público. Sin duda ellos agradecen todo este esfuerzo. Notan cuando alguien va más allá de lo puramente académico.

¿Cuál es tu experiencia presentando proyectos universitarios? ¿Te tocó (ha tocado) hacer presentaciones en la universidad? ¿Qué se puede hacer para mejorar el sistema educativo de forma tal que los jóvenes aprendan a comunicar antes de entrar al mercado laboral? Comparte tus opiniones y experiencias en el área de comentarios.

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Comentarios

  1. Me gusta mucho la idea de exigirse para preparar cada clase al máximo, con una audiencia (alumnos) exigente, en otro idioma, fomentando el debate.
    También el feedback de cada presentación para mejorar sus habilidades de comunicación, al margen del tema tratado (es profesor de economía).
    Por desgracia el último apartado es demoledor y creo que será así durante muchos años. Creo que el problema no reside en que no sepamos presentar bien en público, el problema es que no se valora, es decir, tristemente da igual que lo hagas bien o mal. Si se valorase ya se habría mejorado.

    • No se le presta la importancia debida. Pero creo que eso está cambiando… Me atrevería a decir que cada vez hay más profesores como Mario.

    • Muchas gracias por tu comentario Pedro, es de agradecer que se reconozcan los esfuerzos por mejorar cada curso. Ya te digo que los alumnos también se dan cuenta de quién se esfuerza y quién no.
      En cuanto al último punto. Si se valora, al menos, de nuevo, por los alumnos, como se puede ver en las evaluaciones de la docencia que realizan acerca del profesorado. Al final los alumnos son o deberían ser los actores principales en esta película, pero entiendo lo que quieres decir. Al final queda a la voluntad de que alguien quiera, por iniciativa propia, que mejoren en ese aspecto en vez de que fuera algo incluido en su programa. Están a punto de salir al mundo laboral y muchos tienen auténtico pánico a la hora de hablar en público, cuando en realidad podrían pulirse esas carencias con la práctica y no a base de prueba y error.

  2. ¡Hola!
    Hombre ando en un dilema: No sé lo que quiero, pero si lo que no quiero.
    En un tiempo corto, debo defender tesis y pues tenía en mente emplear diapositivas. Pero para ello quería saber cómo lo hacen en mi entorno, por lo cual desde hace un tiempo acudo a disertaciones académicas y es un tedio observar como una presentación se convierte en una sala de lectura.
    Convencido que esa no es la única forma y por sobretodo inquieto por buscar algo diferente, comencé a revisar la web con lo cual encontré muchos lugares. Los americanos tienen material bastante claro, los europeos, con ustedes a la cabeza, España, pues trascienden más allá de lo que puedan creer.
    Entonces después de planificar y generar la parte análoga de mis diapositivas, pretendía no mencionar todos los contenidos de los capítulos de tesis (conforme aquí se suele realizar) pero que no está estipulado en ninguna normativa.
    ¿Qué consigo con eso? Hacer que mi presentación sea menos pesada a nivel cognitiva. Pretendo que sea más visual.
    El dilema está en cómo hacer entender al jurado que, por ejemplo, del capítulo 1 cuyo contenido son seis puntos: planteamiento del problema, fundamentación, objetivo general y específicos, justificación, delimitación, alcance; de todos ellos solo tenía planeado mencionar dos puntos: el planteamiento del problema y los objetivos, tanto general como específicos. De esta manera tengo espacio para contar una experiencia o historia relacionada al tema que voy a exponer.
    Existe alguna justificación teórica que pueda ayudar o guiar, para argumentar de esta manera, o debo hacer tradicional el contenido estructural (como en el ejemplo citado, 6 puntos y no 2)
    Gracias por tu tiempo y buenas presentaciones para ti.

    • Hola José. Todo dependerá de cuán estrictos sean en tu universidad. Es cierto que hay que saltarse las normas que no tienen sentido. Pero si de éstas depende que te pongan mejor nota para poder aprobar la carrera, tienes que tener cuidado.

      Te sugiero que vayas a tu tutor y le preguntes cuáles cosas son vitales para la nota y cuáles no. Quita todo lo que no sea imprescindible y el resto hazlo digerible, entretenido y llamativo.

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