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El secreto de la felicidad, las grandes ideas y saber comunicarlas

el secreto de la felicidad

¿Qué quieres hacer con tu vida? ¿Has pensado alguna vez en ello? Cuesta aclararse, ¿no?

¿Te vale aceptar las cosas tal cual vienen y no hacer nada para asumir el control? Si es así, perfecto, lo respeto. Aunque puede que este blog no sea para ti. De lo contrario, sigue leyendo.

¿Hay algo de chispa dentro de ti que esté buscando encenderse y convertirse en llama? Sé cómo te sientes y te digo que tendrás que echar leña durante bastante tiempo si quieres lograr un incendio.

¿Te apasiona algo en esta vida? Pasión = cosquilleo extraño que engancha.

¿Te llena (eso) lo suficiente como para que nada más importe? Cuando piensas en ello, sólo piensas en ello.

¿No lo has descubierto aún? No pasa nada. Sigue buscando (y sigue leyendo).

¿Tienes una idea fantástica en la incubadora y te encantaría contársela al mundo, hacerla realidad, convertirla en tu modus vivendi o estilo de vida? ¡Qué bien! Le sacas ventaja a casi toda la población mundial. Además, tú y yo podemos ayudarnos mutuamente.

¿Eres capaz de articularla, organizarla en tu cabeza y plantearla de manera que otros la entiendan y les encante? Esto también cuesta, pero tiene solución. Así que sigue leyendo.

Para hablar bien en público primero hay que pensar bien en privado

Esta frase la leí hace ya tiempo en el blog de Gonzalo Álvarez. Significa que, para poder transmitir correctamente una idea tenemos antes que trabajarla internamente, aclararnos y prepararla de forma que tenga tanto sentido fuera como lo tiene dentro.

A los veintipocos estudié Ingeniería Industrial. Aunque nunca ejercí reconozco que la carrera me gustó. En una de las clases (en Operaciones, creo) aprendí una frase que me marcaría para siempre (y que mi ex jefa Lola tampoco olvidará):

“Garbage in, garbage out.” tweet

En español quiere decir: “Basura dentro, basura fuera”. En otras palabras, si la materia prima es mala, no esperes que el producto terminado sea bueno.

Cuando estamos prendados de una idea, cuando ésta nos apasiona, cuando estamos convencidos de que es lo más grande después del internet o de la leche en polvo, se nos puede nublar la mente. Partimos de una opinión muy sesgada que, muchas veces, mezcla una parte romántica en la que todo lo demás es malo, con la maldición del conocimiento. (Para saber más sobre la maldición del conocimiento, echa un vistazo a este interesante post de Roger Prat.) Y cuando esto ocurre, el cóctel que tenemos en la cabeza sale por nuestras bocas aún más agitado.

No quiere decir que la idea sea basura; muchas veces es brillante. Pero si a la idea no le damos la forma adecuada, no logrará en los demás el entusiasmo que viene logrando en nosotros durante un largo rato.

Si no tienes una gran idea, no pasa nada

Pero, ¿y si la idea no llega? ¿Y si la inspiración no arranca y nos cuesta encontrar iluminación, incluso cuando la buscamos en lo más profundo de nuestro ser?

Es duro saber que no queremos el estatus quo y, a la vez, no tener claro lo que realmente queremos. Sentirse el raro del grupo sin saber realmente por qué…

El secreto de la felicidad esté en tu zona de genio

Hace un par de meses, gracias a la newsletter de Jason Gracia descubrí a John Lee Dumas y me cambió la vida. Tiene uno de los podcasts más influyentes en el mundo del emprendimiento. En su curso gratuito sobre cómo lanzar un podcast sugiere un ejercicio para encontrar la temática sobre la cual hablar en tu (futuro) podcast. Ese tema con el cual engancharás a tu audiencia porque te apasiona y porque se te da bien.

¿En qué consiste el ejercicio?

1. Coge un folio A4 dispuesto en horizontal y traza una línea vertical en el centro para dividirlo en dos partes iguales.

2. A la izquierda escribe todo aquello que te apasiona, que te encanta.

3. A la derecha escribe todo aquello que se te da bien.

4. Traza una línea de un lado a otro del folio por cada vez que un concepto coincida en ambos lados.

(Él recomienda hacerlo en varias sentadas en cinco días consecutivos para darle de verdad al coco.)

Tras el paso 4 puede que coincida un concepto, puede que coincidan varios. Esas coincidencias son las que él llama tu “Zona de Genio”, parecido a lo que Sir Ken Robinson llama “El Elemento”.

Es posible encontrar la verdadera pasión si la buscas

Hay quienes dicen que encontrar tu verdadera pasión es una rareza. Que para hacerlo hay que tener suerte. Yo digo que dejar que caiga del cielo y te ilumine ella solita sí que requiere de suerte. Pero buscarla porque hay algo dentro de ti que te hace inconformista es tu deber. Y el mero ejercicio es francamente esclarecedor. A mí me ha ayudado a contestar muchas preguntas y a entender el porqué de determinadas decisiones en los últimos dos años.

Me di cuenta de que mi zona de genio está en cuatro lugares: la comunicación, las relaciones sociales, el aprendizaje y la escritura.

¿Que no tengo demasiado claro cómo desarrollar un modelo de negocio exitoso y sostenible poniendo a las cuatro en conjunto? Todavía no. Pero las cosas van cogiendo forma y siempre que la intencionalidad de la que hablaba en la entrada anterior esté presente y siga organizando mis ideas de manera coherente, todo terminará cobrando sentido.

Lo importante es que, una vez nazcan esas ideas, las vaya madurando, moldeando, organizando, para que cuando toque compartirlas en público, también tengan sentido en los oídos ajenos.

Porque comunicar con éxito comienza en el silencio. En ese espacio íntimo en el que sólo tú y tus ideas conviven. En ese momento en el que consciente y subconsciente trabajan para darte las herramientas que te permitirán decir “ya sé lo que quiero”. Y salir allá afuera a entusiasmar a los demás tanto como lo has estado tú desde hace tiempo.

Ý tú, ¿qué quieres? ¿Qué necesitas para articular esa idea de forma tal que los demás la vivan con el mismo entusiasmo que la vives tú? Compártelo en la sección de comentarios.

Crédito de imagen.

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Comentarios

  1. Sebastián, me encantó tu post! Aquí Yira Vermenton, “La Mosquetera de la Pasión”. Mi pasión es ayudar a la gente a encontrar su pasión, y la tuya es ayudarles a comunicarla. Deberíamos hacer sinergia! Te mando un abrazo desde la Isla.

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