Saltar enlaces

“Error” – Cómo gestionar fallos técnicos en las presentaciones

El jueves de la semana pasada me quedé sin blog. Mi proveedor de hosting me había enviado un email 10 días antes indicándome que me lo estaban intentando hackear y que tenía que cambiar las contraseñas. No vi ese email y 10 días más tardes me lo bloquearon, dejándome en bolas, cual Tarzán en la selva.

¿Reacción inicial? Eso me lo resuelve José María (mi Webmaster) en nada, y me fui a acostar. Al día siguiente, su llamada me dejó pálido al escucharle decir “pinta mal”. Veía como horas y horas de trabajo desaparecían en el mundo binario y sentía como me comenzaba una úlcera.

Durante cuatro días www.sebastianlora.com desapareció de internet como si no hubiera existido nunca. Por suerte, hace dos días hemos regresado, cruzando los dedos y contentos de que no se haya perdido prácticamente nada. Y, por supuesto, que venga el paralelismo con el mundo de la comunicación.

¿Qué hacer cuando te hackean el blog y cómo gestionar fallos técnicos en las presentaciones?

1. No pierdas los papeles

Es muy fácil decirlo, pero entre pataletas y malestar estomacal, no es que (yo) haya sido la tranquilidad personificada. Pero tras varios zarandeos propinados por mi mujer y la posterior resignación, me di cuenta de que poco podía hacer, y sólo me quedaba esperar.

Cuando algo va mal en una presentación, lo peor que podemos hacer es ponernos histéricos, porque eso no resuelve nada. Lo primero es no perder la calma, luego respirar profundo, después preguntarnos qué está pasando y qué podemos hacer al respecto. Sólo teniendo la película clara podremos poner una solución efectiva en marcha.

2. Ten claro de antemano a quién dirigirte si algo falla

Tengo un ángel de la guara informático que está ahí siempre que lo necesito. Cuando algo no va bien con este blog (aunque no se trate de una caída de sistema), sé que puedo acudir a él y me lo resolverá a la mayor brevedad posible. Mi fuerte es hablar en público no la informática; reconozco mis limitaciones y, por ello, tengo a alguien que me ayuda en estos temas.

Antes de una presentación hay que saber quién es el técnico del local (y si hay uno, realmente). Llegando temprano (al menos una hora antes), no sólo podremos montarlo todo a tiempo, sino que, ante un imprevisto, podremos acudir al técnico para que nos ayude a reparar lo que haga falta. Y si algo falla durante la ponencia, será esta persona quien nos salve la vida.

3. Ten conocimientos técnicos básicos

Sí, soy un negado de los ordenadores. Me cuestan muchísimo, aunque más por vagancia y dejadez que otra cosa. Pero la verdad es que me he dado cuenta de que por no tener ni idea, hago preguntas idiotas, pido trabajos innecesarios y no sé reaccionar ante imprevistos de este estilo. Tarea pendiente, aprender (al menos) un poco más sobre informática.

No hace falta ser un experto en software de presentaciones, ni conocer las tripas de un proyector. Pero sí poder pilotar ambos, de manera que cuando en la pantalla salga la típica frase de “no hay señal” o si la vista del moderador está proyectándose en la pared mientras las diapositivas están en la pantalla del ordenador, que no cunda el pánico. En ocasiones, según el tipo de fallo, basta con reiniciar. A veces se necesita un poquito más de conocimiento. En cualquier caso, hay que haberlo experimentado antes para poner la solución en marcha.

4. Acepta la realidad y sigue adelante

Tras la tormenta viene la calma. Y cuando me di cuenta de que el lunes había pasado y no se había acabado el mundo por no haber publicado la entrada de rigor, me tranquilicé y dejé de preocuparme (tanto). De lo contrario, el nudo en el estómago habría podido continuar durante meses después de haberse arreglado el asunto. Seguí escribiendo, activo en mi Twitter y en mi página de Facebook, y esperé paciente la recuperación.

A veces los problemas técnicos en las presentaciones se nos salen completamente de las manos… Si se trata sólo de la pantalla o del ordenador, más nos vale continuar a pelo, a cappella, y presentar sin ayudas visuales o haciendo uso de recursos analógicos como papel y rotuladores. Pero en ocasiones los imprevistos son gordos, como que se vaya la luz en el recinto, y no queda más que disculparse y posponer. Porque no podemos tener el control total de todo, sólo de nosotros mismos.

Por ello, prepárate como si fuese la presentación más importante de tu vida, practica un montón de veces usando el equipo y las diapositivas que usarás en el día “D”, preséntate en el local con una hora de antelación y hazte amigo del técnico. A partir de ahí, que sea lo que el universo quiera. Y si el universo no quiere, ya habrá otra oportunidad de presentar.

ENTRADAS RELACIONADAS:

Imagen de Andreas Solberg

¿Te gustó el artículo?

Suscríbete a mi newsletter y comienza a transmitir seguridad, a comunicar con pasión y a construir tu futuro.

Sin historias. Sólo contenido de valor.

Interacciones del lector

Comentarios

  1. Muy buena entrada Sebastián.

    Ademas creo que la gente es más comprensiva de lo que pensamos ante una situación problemática. Saben que hay imprevistos que se escapan de nuestro alcance.

    Un saludo.

    • Efectivamente Santiago. El público siempre está a nuestro favor, hasta que se demuestre lo contrario. Y, por lo general, la gente empatiza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *