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Haz amigos en el público y tendrás su atención asegurada

Haz amigos en el público

¿Has estado alguna vez en un evento de networking? ¿Qué te resultó más fácil: hablar con la gente conocida o con la desconocida? Si eres como la gran mayoría de las personas, habrás preferido hacer como yo y hablar con alguien conocido.

Hablar en público es también un encuentro social en el que, en cierto modo, nos mezclamos con desconocidos. Y la pregunta se repite: ¿Qué prefieres, presentar ante desconocidos o ante tus amigos? Si no salgo de mi zona de confort, prefiero hacerlo frente a mis amigos porque eso hace que esté más relajado, que no hagan falta grandes formalidades y que, si no lo hago del todo bien, no se me juzgue demasiado. Pero claro, esto sólo ocurre en el mundo ideal, en los cumpleaños o en las bodas (y no en todas). Estadísticamente no pasa casi nunca. La mayoría de las presentaciones las hacemos ante desconocidos.

En Toastmasters, nuestras primeras intervenciones en público son siempre ante extraños. Pero, a medida que pasa el tiempo, y como siempre coincidimos con mucha gente que repite, al final, el grupo termina convirtiéndose prácticamente en uno de amigos y sucede lo comentado arriba.

En situaciones de este tipo, no sólo la presentación se nos hace más fácil por la sensación de cercanía al público. Es más sencillo captar su atención porque el humano es más propenso a hacer caso a la gente a la que conoce y a la gente a la que admira (si ambas se juntan en una misma persona, ni te cuento). Es parecido a la credibilidad que da ser una celebridad. La pregunta que nos ocupa entonces es: ¿Cómo lograr esa “sensación de celebridad” de cara a quien nos escucha?

Haz amigos en el público antes de comenzar tu presentación

El truco radica en buscar la manera de hacernos “amigos” de algunos miembros del público antes de presentar. Llegando temprano y haciendo networking. Conversando y buscando experiencias comunes para lograr conectar en lo personal y dejar a un lado el anonimato. Cuando descubrimos que compartimos algo con un desconocido, éste deja de ser un anónimo y nuestro interés por esa persona crece. Se establece un nuevo vínculo y, con éste, se genera una sensación de familiaridad, un lubricante social que nos beneficia a todos. ¿Por qué no aprovechar esta reacción humana y hacer que juegue a nuestro favor al hablar en público?

Sí, como mencionaba al inicio, hacer networking “a puerta fría” es un reto. Pero, si no nos atrevemos a hacerlo, basta con pedirle al organizador del evento que nos presente a algunas personas. El resto será mucho más sencillo ya que, en situaciones sociales de este estilo, la gente suele estar abierta a conversar y no es normal hacerle el feo a nadie.

Sean nuevos o de toda la vida, tener amigos en la audiencia sirve de apoyo para sentirnos más cómodos a la hora de presentar y ganarnos su atención desde el primer momento.

Habla con ellos antes de presentar y tendrás un grupo de aliados en el público.

Imagen de Lucas Ninno

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