Saltar enlaces

10 Trucos para Presentar Ante Jefes Complicados (o Cabrones)

presentar ante jefes complicados

Si estás leyendo esto, es muy probable que tengas ganas de crecer profesionalmente. Te apetece llegar lejos, destacar, tener éxito. Porque por naturaleza humana quieres ganar. En el fútbol, en el curro, en el día a día.

Pero hay una cosa que, en lo profesional, limita la velocidad de ese crecimiento porque te pone un tope. Algo que, en determinadas circunstancias te lo facilita, pero en muchas otras te imposibilita ese crecimiento. Ese algo es tu jefe.

Si trabajas en una empresa tradicional que busca, primero que nada, el retorno económico y añadir valor a sus accionistas, tus objetivos están muy claros. Tienes que producir más cada año. Y tus objetivos, igual que los del resto de tus compañeros, son los objetivos de tu jefe o jefa.

Por la naturaleza del trabajo, tus superiores son personas a las que no les sobra el tiempo y que, por lo tanto, no les gustan las tonterías. Van al grano, deciden rápido y pasan a lo siguiente con una facilidad de espasmo. Por ello, esperan lo mismo de la gente que les rodea. Porque saben que, en el entorno en el que nos movemos, quien no corre vuela. Y el que no avanza retrocede.

La situación de tus jefes es distinta a la tuya

La gente en altos cargos cumple una serie de características que, en cierta medida, la mayoría no reunimos de la misma manera. En el mejor de los casos son éstas:

  • Disponen de poco tiempo y de poca paciencia para cosas que les hagan malgastar ese tiempo.
  • Cargan con mucho estrés porque son responsables de la consecución de los objetivos agregados de sus equipos, muchas veces muy ambiciosos.
  • Tienen una visión global de las cosas y, en ocasiones, poco conocimiento del detalle técnico y operativo de lo que hacen sus subalternos.
  • Suelen tener una mente más bien analítica y muy racional.

En algunos casos, por su fuerte deseo de ganar (en ocasiones superior a sus propios escrúpulos), pueden ser personas a quienes no les interesan los demás en el plano personal. Desconsiderados, irrespetuosos e incapaces de verte más que como a una cifra, les da igual quién eres como individuo. No pasa siempre, pero pasa.

Sean buenas o malas personas, tus jefes determinarán primero tu valor por los resultados que ofreces para la empresa y para “sus” objetivos. Y tu capacidad de comunicar dichos resultados determinará cómo te posicionarás en su escala de prioridades y en tu camino para alcanzar el éxito (al menos dentro de esa empresa).

10 claves para presentar ante jefes exigentes

Mi amigo Isidoro, director en una empresa turística, tiene un jefe muy exigente. Lo llames cabrón, ambicioso o simplemente exigente, es un señor con muchísima responsabilidad y un estrés directamente proporcional a ésta. Como con otros de su mismo nivel jerárquico, despachar con él puede ser un reto. Y para hacerlo bien, hay que seguir una serie de pautas.

En los años que lleva lidiando con jefazos, Isidoro ha aprendido algunas cosas que le han permitido ganarse su respeto. En una conversación que tuvimos recientemente, las compartió conmigo y yo quiero chivártelas para que las aproveches. Porque nunca sabes cuando te puede tocar despachar a ti con alguien de ese perfil.

1. Transmite un mensaje cuantitativo y analítico

Lo que sea que digas, tiene que estar relacionado con el negocio y el retorno. Y si no hay manera de asociarlo a una cifra, tiene que estar relacionado a un retorno cualitativo.

Busca que lo que le cuentes tenga siempre un impacto en la cuenta de resultados.

Y cuando hables de algo estratégico, es importante que indiques “de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos”.

2. Plantea el beneficio desde el inicio

Es fundamental iniciar la presentación diciendo lo que la empresa va a conseguir con tu propuesta.

Dejar claro ese impacto cuantitativo en el minuto uno captará inmediatamente su atención. Dejarlo para más adelante en tu presentación puede hacer que pierdas su interés.

3. Da un discurso con objetivos claros y concretos

Cuando presentes algo, ten siempre en mente lo que quieres conseguir. Decirlo de manera expresa y clara te ayudará a alcanzarlo.

En cambio, no tenerlo claro hará que todos pierdan el tiempo. Porque cuando ni tú mismo conoces el objetivo, es imposible hacerlo realidad.

4. Habla de manera simple y estructurada

La gente en altos puestos ve muchos temas y lo hace desde una perspectiva global. No conoce las cosas en detalle porque para eso hay gente por debajo suyo.

Hay que hablarle de manera muy sencilla evitando ser excesivamente técnico. Casi como si le hablases a un novato.

Además, lo que le cuentes tiene que estar muy bien hilado y esquematizado para que pueda seguirte.

Como la pirámide invertida que usan los periodistas al escribir sus artículos, esa estructura tiene que ir de lo agregado a lo desagregado; de lo macro a lo micro. Recuerda que su visión es muy amplia. Y para que entienda lo que cuentas, tienes que ir de lo global (que entiende) a lo específico (que no entiende tanto).

Si partes del detalle, es posible que lo pierdas en el camino, y a su paciencia también.

Además, presentar las cosas de lo más importante a lo menos importante tiene la ventaja de que, si te cortan el tiempo disponible, puedes indicar sólo esos puntos importantes, sin ir al detalle, y hacer tu presentación en mucho menos tiempo.

5. Aprende a gestionar la frustración

Recuerda quién es que manda. Por mucha confianza que le tengas, si te interrumpe, te callas. Si te rebate, puedes defenderlo una sola vez. Pero si te vuelve a rebatir, tienes que cerrar el pico.

Y por mucho que la situación te hunda, tienes que poder continuar presentando y aguantar el temporal.

6. Ten un dominio absoluto del tema

Esto quiere decir control total de lo que hablas. Porque si no lo tienes y encuentra una fisura en lo que dices, ahí pegará el martillazo.

Alguien muy analítico podrá darse cuenta muy fácilmente cuando un dato no concuerda con lo que cuentas. Y si lo hace, prepárate para el chaparrón.

7. Nunca te inventes una respuesta

Sí, te podrá pillar en algo y pedirte que lo expliques en detalle. Pero, si no tienes clara la respuesta, mejor dejarlo para más tarde.

Si tienes dudas, antes de contestar inventándote cualquier cosa, di “no lo tengo claro; déjame mirarlo”.

Porque si te inventas la respuesta y es errónea, te pillará tarde o temprano. Y eso pondría tu credibilidad en entredicho.

8. Da respuestas concretas a preguntas concretas

Una pregunta de “sí o no” siempre espera una respuesta de “sí o no”.

Pero como no todo en la vida es blanco y negro, tras el “sí” o el “no”, puedes indicar si existen matices. Aunque, si los hay, insisto, acláralos sólo después de haber dado la respuesta concreta que espera de ti.

9. Respeta su tiempo primero

No le hagas esperar; su tiempo vale mucho más que el tuyo. Al menos en términos económicos para la empresa.

Por ello, tenlo todo listo antes de que llegue a la sala. De otro modo, si le haces esperar, podrá perder la paciencia, cabrearse contigo e irse. Y volver a intentarlo más tarde será complicado.

10. Conócelo para hablarle como le gusta

A cada quien le gusta que le presenten las cosas de una manera específica. Hay quienes quieren diapositivas proyectadas en una pantalla. Hay otros que prefieren que les imprimas los informes.

Es importante saber cómo le gusta a tu jefe/a. Porque hacerlo de otra manera podrá hacer que se encallen las cosas. En cambio, hacerlo “a su manera” hará que las reuniones fluyan.

Pero esto sólo se aprender sobre la marcha, con prueba y error. Así que escucha y toma nota.

Conoce a la persona ante la cual presentas

Presentes ante quien presentes, lo primero que tienes que hacer es entender la situación de esa persona. Porque es la única manera de poder transmitir un mensaje que le importe y que lo lleve a tomar la acción que buscas.

Al final, de lo que se trata es de facilitarle la vida a tu jefe. Y de que, en el camino, vayas ganando puntos para que puedas ir escalando poco a poco.

De todos modos entiende que, pase lo que pase, te pegarás de bruces en el proceso. Pero, aunque te gruña, te grite o te ignore, recuerda que no es nada personal. Es sólo negocios.

¿Qué otra cosas recomiendas para presentar ante jefes complicados? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Imagen original de Evil Erin.

¿Te gustó el artículo?

Suscríbete a mi newsletter y comienza a transmitir seguridad, a comunicar con pasión y a construir tu futuro.

Sin historias. Sólo contenido de valor.

Interacciones del lector

Comentarios

  1. Hola Sebastián
    Gracias por tus news letters y por los buenos artículos que publicas en tu web.
    Me gusta mucho lo que dices en esta más reciente news letter (25/11/2015), que siempre has creído que la gente es buena hasta que se demuestre lo contrario. Aunque mucha gente no lo crea, esa actitud es una de las cosas que han hecho que no te encuentres con jefes cabrones y te felicito por eso, también te felicito por el excelente trabajo que estás haciendo. Sigue adelante!

  2. Enhorabuena Sebastián por el post, muy bueno.
    Actualmente tengo un jefe MUY EXIGENTE aunque tuve en su día un jefe MUY CABRÓN, y eso era bien distinto…. Sea como sea, exponer de forma clara, directa y ser experto en la materia es para mi la clave. El punto numero 10 me frustra un poco al pensar en los pelotas de turno que son más por lo que aparentan que por lo que realmente son.

    • Gracias Juan Antonio. Pelotas habrá siempre. Pero si eres bueno en tu trabajo y sabes comunicar de manera eficaz, tarde o temprano tomarás la delantera.

  3. Hola Sebastian
    Desde estudiante que empece a trabajar he tenido jefes complicados y algunas de las recomendaciones que planteas las he tenido que hacer por respeto y ademas por inocencia. Sobretodo la paciencia, que tengo mucho de eso.

    Como aporte tengo para ti lo siguiente; en la universidad en Arquitectura planificamos los proyectos con un esquema que va bastante racional y entendible.

    1. Presentación del tema / introducción
    2. Motivación y justificación
    3. Objetivos y alcances
    4. Metodología a usar

    Arq. Amado Hasbún, Ma. E.S

  4. Excelente presentación, waooo no tiene idea lo util que me ha sido seguir sus recomendaciones, que bendición sebastián contar con tus dones gracias gracias … te seguiré estudiando, tengo mucho que preguntarte.

    aportas muchisimo. besos

    yaritza- Venezuela

Trackbacks

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *