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Ten conversaciones con el público para lograr mejores resultados

La conversación es el medio por el cual nos entendemos con los demás. Es aquello que hace que podamos convivir de forma civilizada. Genera lazos entre la gente. Permite acuerdos. Gana amigos.

Sin conversación, dejaríamos de ser los seres sociales que somos. No habría comunidad. No habría asociación. Probablemente no habría paz.

En mi ponencia “Business Presentation Survival Toolkit” (pronto disponible en vídeo) impartida el sábado pasado en la Conferencia del Distrito 59 de Toastmasters en Cracovia, hablé sobre la importancia de la autenticidad en el ponente para afianzar su credibilidad y generar conexión, como camino hacia la persuasión. La clave de la autenticidad al hablar en público es la conversación.

Cuando entablamos una conversación genuina con alguien, es imposible no ser uno mismo. Nos abrimos y nos mostramos como verdaderamente somos. Esto ayuda a que nuestro interlocutor haga lo mismo. Y es en ese momento que se genera la conexión.

¿Cuáles elementos de las conversaciones cotidianas son trasladables y suman a las presentaciones? 

En la ponencia hablé de tres solamente, pero tras una conversación con César Gómez-Mora, fundador de Ignite Valencia y organizador de TEDx Valencia, surgieron otros más.

CONTACTO VISUAL INDIVIDUAL: Es la herramienta más poderosa para conectar con el público. Si dices frases o ideas completas manteniendo el contacto visual, el público terminará sintiendo que hablas individualmente con cada uno.

ESPONTANEIDAD: Busca hablar como si fuese con tu mejor amigo/a, pensando que tu abuela está en la sala. Eso significa que busques ser tan fresco/a y transparente como eres con tu círculo cercano, siempre cuidando de que todo el que escuche se sienta cómodo con lo que digas.

SIMPLICIDAD: Usa el lenguaje más básico posible sin sonar insultante. Conoce a tu público y háblales de la manera más llana posible de manera que se sientan cómodos y que entiendan lo que dices. Evita la jerga, el lenguaje técnico, los acrónimos y las palabras en otros idiomas.

HUMOR: Es un grandísimo “engrasante social”. Desarma a cualquiera y lo pone de tu parte. Si usas humor en tus presentaciones, desarmarás al público y será más fácil que les caigas bien y terminen haciéndote caso. Pero ojo: evita los chistes; usa tu propia gracia natural y humor situacional.

FEEDBACK INMEDIATO: En las conversaciones vemos inmediatamente cómo reacciona nuestro interlocutor. En las ponencias esto requiere de tener los ojos bien abiertos a la hora de hablar, para corregir sobre la marcha. Ten tu ponencia tan interiorizada que puedas permitirte no estar pendiente del guión, y sí pendiente del público y sus reacciones.

INTERACCIÓN: No hables tú solo. Pasa la pelota al público haciendo preguntas, haciéndole participar. Esto confiere un dinamismo impresionante a las ponencias y hace que la gente se preocupe por prestar atención, no vaya a ser cosa que los pilles in fraganti en otra cosa.

CERCANÍA FÍSICA: Mientras más cerca estamos de nuestro interlocutor, más íntima la conversación. Busca acercarte todo lo que puedas al público, sin violar el espacio personal de cada quien. Hacerlo te acercará emocionalmente a ellos.

EMPATÍA: Ponerse en la piel del otro ayuda a sentir lo que siente y, en consecuencia, a hablar en sus términos en lugar de los nuestros solamente. Conocer, entender y  sentir las necesidades del público y anteponerlas a las nuestras facilita la empatía con éste y, como resultado, que cada miembro sienta que es el centro de nuestra ponencia.

ACUERDO: Una conversación genuinamente civilizada busca llegar a acuerdos cuando las posturas son dispares. Al hablar en público busca siempre una situación ganar-ganar, en la que el primer “ganar” sea el del público y que, como resultado de éste, ganes tú también.

Conversaciones con el público en lugar de monólogos hacia éste

Trasladar a las presentaciones las características fundamentales de las conversaciones es la clave para derribar la barrera psicológica que nos separa emocionalmente del público. Esta barrera viene dada por las fachadas o poses que asumimos (a veces de forma inconsciente) para no mostrarnos vulnerables y evitar ser víctimas de potenciales ataques por parte del público. Es por ello que se nos puede ver arrogantes, insulsos o interpretando un papel distinto de nuestra propia personalidad cuando hablamos en público.

Busca siempre la conversación y te resultará más sencillo llegar a acuerdos, conectar con el público y alcanzar tus objetivos.

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Imagen de Marc Wathieu

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Comentarios

  1. Me encanta como conviertes una conversación en un post para el blog. ¡Eso es aprovechar el tiempo!

    Añadiría: Los aplausos. En los mítines políticos queda muy claro. No son precisamente los mejores ejemplos de oratoria, pero tienen muy claro que de vez en cuando su discurso tiene que estar intercalado por aplausos. Y estos aplausos permiten al público comunicar algo, es su turno de hablar.

    Otra manera más de pedirle a la audiencia que te responda y tener una conversación con ellos.

    • Gracias por tu comentario, César. ¿Cómo te aseguras de conseguir aplausos (fuera del plano político)?

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